Es una de las calles más antiguas de Moscú; actualmente, la zona peatonal de culto en el casco histórico de la capital rusa con numerosos cafés, restaurantes, museos, teatros, tiendas.

Es una exposición permanente al aire libre, donde se venden libros, artículos de maestros populares de artes aplicadas y decorativas, óleos y miniaturas de talentosos pintores jóvenes.

Cada huésped de la capital se apresura a dar un paseo por Arbat. Dicen que paseando por esta calle se entiende mejor el alma de Moscú.