La fortaleza el Kemlin ha sido el centro del poder en Rusia durante siglos. Sus murallas guardan las catedrales más antiguas de la ciudad e incontables joyas del arte ruso.
Uno de los museos de arte más famosos del mundo. Sus colecciones recogen mil años de arte ruso, desde los iconos de Andrei Rubliov hasta el arte moderno de Chagal o Malévich.
Emblemático monasterio de la tradición ortodoxa, en sus predios han encontrado cobijo los zares y las familias de la nobleza. Una joya de la arquitectura y la espiritualidad rusas.
La antigua capital del Imperio ruso es la más europea de las ciudades de Rusia. Su famosa avenida Nevski, los canales del Neva y su hermosa arquitectura han moldeado la historia del país.
Principal museo de Rusia y uno de los más importantes del mundo. Sus colecciones de arte y su decoración suntuosa lo convierten en visita imprescindible.
La más grande de las catedrales de la ciudad, está rematada por una cúpula que permite admirar una de las más hermosas vistas panorámicas de la ciudad de los zares.
Visita a la residencia de una de las familias más célebres de la nobleza rusa que permite acercarse a su entorno doméstico. Fue en ese Palacio donde el Príncipe Yusúpov asesinó a Rasputín.
Conocido como el Versalles ruso, el imponente palacio de Peterhof, construido frente al Golfo de Finlandia, constituye una joya de la arquitectura suntuosa y monumental.
Los amantes del ballet y la ópera podrán acceder al célebre teatro Mariinsky, donde han bailado Maya Plisetskaya o Rudolf Nuréyev y cantó el célebre Chaliapin.