Situado en la alta orilla izquierda del río Moskova, el Kremlin desde sus inicios fue una fortaleza que defendió a los moscovitas contra numerosas incursiones extranjeras. El Kremlin de Moscú es el corazón de la capital de Rusia: las avenidas principales de la ciudad convergen en él o forman varios círculos concéntricos alrededor. En el Gran Palacio del Kremlin y en su Palacio de Congresos es donde se celebran las sesiones del Congreso de diputados populares de Rusia. Su historia se remonta al siglo XII, el cual era la sede del regente de un pequeño principado feudal. Más tarde creció y se convirtió en la capital del estado unido de Rusia a finales del siglo XV, desarrollándose la ciudad en torno a él. Con el tiempo llegó a ser un importante símbolo para todo el país. Actualmente es el centro político, siendo también el conjunto arquitectónico principal de la capital y la sede de los órganos superiores del poder estatal.

Se encuentra rodeado por dos kilómetros de murallas y veinte torres. Durante los siglos XV y XVI fueron construidas a su lado la catedral de la Asunción, la catedral de la Anunciación y la catedral de San Miguel Arcángel, conformándose así el admirable conjunto de la plaza más antigua de Moscú: la Plaza de las Catedrales. Está compuesta por tres templos y el campanario de Iván el Grande. El único monumento de la fundición rusa del siglo XVIII, la famosa Campana Zarina, está ubicada desde hace más de 150 años en el pedestal de piedra al pie de la Torre de Iván el Terrible. El cañón del Zar es una de las armas más antiguas y grandes del mundo.

Horario: Todos los días de 10.00h – 16.30h. Jueves cerrado. Consultar festivos y fiestas nacionales.