Famoso en el mundo entero, el metro de Moscú es un auténtico museo, cubierto por obras de arte en muchas de sus estaciones: esculturas, mosaicos, cuadros, mármoles, grabados, el colorido, el brillo… La construcción de la primera etapa del metro comenzó en 1932.

Actualmente se extiende en doce líneas de metropolitano (más de 170 estaciones) y abarca cerca de 300 km.

En Moscú hay también estaciones “internacionales”, llamadas así por las diferentes nacionalidades de los artistas que las diseñaron. Por ejemplo, la estación “Prazhskaya”, que ha sido adornada por maestros checos; “Rimskaya”, por maestros italianos, “Rizhskaya”, por pintores de Letonia.

El metro es el transporte más popular en Moscú, ya que acoge diariamente  a más de 10 millones de pasajeros.