Peterhof, el “Versalles ruso”, es un precioso palacio que produce la más fuerte impresión si lo visita en verano, por el esplendor de sus parques, palacios y sus famosas fuentes. Paterhof fue el palacio más lujoso y más amado por los miembros de la familia real rusa. Su historia comienza en el año 1704 cuando Pedro I construyó una casa de madera para velar por el trabajo que se llevaba a cabo en la Fortaleza de Krondshtadt. En el año 1713 Pedro I decidió erigir allí un palacio.

En el territorio de la residencia hay varios palacios y construcciones tales como el Palacio de Monplaisir (el palacio preferido de Pedro el Grande), Chateau de Marly, Hermitage, iglesia de San Alejandro Nevsky, Museo de Benois, Complejo de fuentes y cascadas que son de mucho interés.

El Gran Palacio está abierto: Todos los días de 10.30h –17.00h. Cerrado los lunes y el último martes de cada mes. Los jardines están cerrados en invierno.